jueves, 9 de julio de 2015

Grace Snider Edwards/Bonnie Bartlett

Grace Snider era una viuda que trabajaba en la oficina de correos, y a la que Isaiah Edwards no se atrevía a pedir en matrimonio a pesar de lo mucho que le gustaba. Pero finalmente tuvieron que casarse cuando la señora Sanderson fallece dejando a 3 hijos pequeños totalmente huérfanos y desamparados. De esta forma los Edwards se convierten en los padres adoptivos de John Jr., Alicia y Carl Sanderson. Al principio las cosas van más o menos bien, pero con el paso del tiempo esta familia se desintegra. Después de perder sus cosechas por culpa de un temporal, los Edwards se mudan buscando mejores oportunidades y ya no regresan a Walnut Grove. En episodios sueltos vamos sabiendo de sus vidas y así nos enteramos de que al final el matrimonio se divorcia debido a los problemas de alcoholismo del señor Edwards (agravados por la muerte del hijo mayor de forma trágica, pues fue asesinado y Edwards se refugió, como se suele decir, en la bebida). Al final él vuelve a Walnut Grove y Grace se queda con los dos niños pequeños y rehace su vida casándose de nuevo (con un buen hombre que la quiere de verdad, y a los niños, como nos hacen saber en una carta).

photo by Alan Light
El papel de Grace Snider Edwards fue interpretado por la actriz Bonnie Bartlett, nacida el 20 de junio de 1929 (86 años) en Wisconsin Rapids, Wisconsin. Desde el año 1951 está casada con el también actor William Daniels (de cuyos papeles reconocidos me ha hecho especialmente gracia el de la voz de KITT, el coche fantástico). Han tenido 3 hijos, aunque el primero murió un día después de nacer. Los otros dos fueron adoptados unos años después, y en la actualidad Bonnie tiene 4 nietos. En 1986 ganó un Emmy junto a su marido por sus interpretaciones de un matrimonio en una serie americana de culto llamada St. Elsewhere. En total, Bonnie ganó 2 Emmys por esta serie, a la mejor actriz de reparto. Bonnie Bartlett ha interpretado 3 veces el papel de esposa de William Daniels, su marido en la vida real: en las series St. Elsewhere (1982), Yo y el mundo (1993) y Tocados por un ángel (1994).

Como curiosidad decir que el papel de Grace Edwards tuvo dos intérpretes: Bonnie Bartlett, que estuvo en la serie desde 1974 a 1977, y Corinne Camacho, que la sustituyó en la última aparición de este personaje en la serie, en el capítulo 19 de la temporada 8, titulado Una promesa que cumplir, creando cierta confusión en los fans, que ya se habían acostumbrado al rostro de Bonnie. 

Hace un par de años Bonnie Bartlett seguía haciendo pequeños papeles en series, y en una entrevista decía que procuraba cuidarse y que seguía recibiendo clases de ballet para cuidar su salud. Su marido sigue activo también haciendo pequeños papeles.

viernes, 3 de abril de 2015

Receta: Borrachuelos

Por fin me he atrevido a hacer mis dulces favoritos, los borrachuelos al estilo de Málaga. Me gustan concretamente rellenos de cabello de ángel y rebozados en azúcar, aunque los de miel tampoco están mal. Tenía una receta que me dio una amiga hace ya muchos años, pero para asegurarme miré por internet y encontré unos muy parecidos (http://www.pepekitchen.com/articulo/receta-de-borrachuelos-dulce-tradicional/; la próxima vez quiero probar ese relleno de batata, que tiene una pinta increíble). En mi familia hacen unos que están bastante buenos, pero que no llevan ni aguardiente ni vino dulce ni zumo de naranja, y para mi gusto los de Málaga están mucho más ricos, pero ya se sabe que para gustos...

Los ingredientes que he usado, haciendo una comparativa con la receta de Pepekitchen, ya que en su web venía una cantidad muy apropiada para que no salieran kilos de dulces, han sido:

- 500 g de harina de fuerza (es la que tenía, y creo que ha sido un acierto)
- 150 cc de aceite de oliva
- 100 cc de vino blanco seco
- Un par de cucharadas de anís seco (no dulce)
- 2 o 3 cucharadas de zumo de naranja
- 2 o 3 cucharadas de vino moscatel
- 1 cucharada de ajonjolí (sésamo)
- 1 cucharadita de matalahúga (semillas de anís)
- Una pizca de canela molida
- Un sobre de levadura química
- La cáscara de una naranja
- 2 cucharadas de azúcar

Esto para la masa. Aparte se necesita aceite de oliva para freir, azúcar para rebozar los borrachuelos y cabello de ángel para rellenarlos. No es una receta complicada, aunque sí es laboriosa. Por eso se suele hacer en familia, repartiéndose mejor el trabajo entre varios. Yo estos los hice sola, así que me repartí entre la mañana y la tarde. Por la mañana hice la masa, y por la tarde formé los dulces y los freí. Así no se hace tan pesado.

Comenzamos poniendo el aceite a calentar (los 150 cc que vienen al principio) con la cáscara de la naranja a fuego suave. Cuando se tueste muy ligeramente la sacamos y retiramos el cazo del fuego, y añadimos el ajonjolí y la matalahúga. Dejamos enfriar y echamos en el mismo cazo los vinos, el zumo de naranja y el anís seco. Aparte, en un bol grande, ponemos la harina con la levadura, la canela y el azúcar. Mezclamos y hacemos un hueco en el centro, donde vertemos los líquidos. Mezclamos con una cuchara y cuando se integren todos los ingredientes continuamos amasando con las manos en la mesa. Nos tiene que quedar una masa, como dice Pepekitchen, fina y no muy dura. Hacemos una bola y dejamos reposar en un recipiente cubriendo con un trapo húmedo al menos media hora (yo lo dejé varias horas).

Vamos cogiendo pedazos de masa y formamos bolitas del tamaño de una nuez, y cuando las tengamos todas aplastamos con un rodillo. Hay uno especial para este dulce que tiene estrías, pero no hace falta tenerlo. Están igual de ricos los borrachuelos sin las estrías, y si no, se pueden hacer con un tenedor. Yo me compré el rodillo hace un puñado de años pensando en que algún día me pondría a hacer los borrachuelos, así que me ha venido bien, porque así parecen más auténticos, pero ya digo que es algo que no es realmente necesario.

Bien, aplanamos las bolitas de masa y formamos unos círculos como si fueran empanadillas (en realidad tienen esa forma) y vamos poniendo un poco de cabello de ángel en el centro de las masas. Cerramos y apretamos los bordes con un tenedor para que no se abran al freir. Y las vamos friendo en aceite de oliva abundante. Lo suyo es que floten en el aceite. Las sacamos a un plato con papel absorbente y antes de que se enfríen del todo las pasamos por azúcar. Otra forma es rebozarlas con aguamiel. Ponemos en un cazo un vaso de miel y medio de agua, y calentamos hasta que hierva, dejándolo un ratito hervir. Quitamos el cazo del fuego y vamos pasando los borrachuelos con una espumadera por esta miel caliente y colocamos en una rejilla para que escurran un poco. De las dos formas están buenos, con miel o con azúcar, pero yo soy más fan del azúcar. Es un dulce típico tanto de la Semana Santa como de la Navidad. Espero que lo probeis y os guste.

domingo, 29 de marzo de 2015

Semana Santa 2015

Ya están aquí los nazarenos de merengue anunciando la Semana Santa. Parece mentira, pero este es el quinto año que pongo estos muñecajos tan ricos para anunciar el comienzo de una de las celebraciones que más me gustan, y no por su sentido religioso precisamente, como ya he explicado otras veces. La gastronomía típica de estas fechas, las procesiones, las calles abarrotadas de gente, el clima (hace un calor impresionante hoy)... No sé, ha coincidido también con el cambio horario con lo cual tenemos más luz natural por las tardes, lo cual da mucha alegría. En fin, solo ensombrece este momento el luto que hemos tenido, y creo que tendremos mucho tiempo, por las víctimas de ese terrible desastre aéreo de los Alpes. Mi más sentido pésame a las familias.

Y nada, hoy Domingo de Ramos comienza la Semana Santa, y como todos los años Antonio Banderas anda por la ciudad :-)))

Por cierto, no me dí cuenta hasta mucho después de sacar la foto de que se habían colado unos polizones: mis adorados Spock y Kirk, jeje. Saqué otra foto sin ellos, pero al final decidí hacerle este pequeñísimo homenaje al pobre Leonard Nimoy, que nos dejó hace poco más de un mes. Me encanta Star Trek.

Pues nada, espero que todos disfruteis de estos días de asueto.

viernes, 20 de marzo de 2015

Recordando a Michael Landon (y sus mujeres)

El otro día, leyendo la revista de corazón que trae los fines de semana el periódico me llevé una sorpresa cuando llegué a la última página. Es una sección que pone temas recordando algún hecho ocurrido hace muchos años, y esta vez hablaban sobre Michael Landon. Hablaban en concreto de su segundo matrimonio, de cómo al final tuvo que divorciarse de su primera mujer ya que la segunda había quedado embarazada, y de cómo tras 20 años de matrimonio dejó a su segunda esposa cuando se enamoró de la tercera y última.


Michael, Dodie y Mark
Esto me da la excusa perfecta para comentar aunque sea someramente el tema de las mujeres de Michael Landon. Cuando Michael rodaba Bonanza, conoció a la que sería su primera esposa, Dodie Levy-Fraser, una joven viuda de 26 años (6 más que el actor) con un hijo pequeño a su cargo cuyo marido había fallecido en un accidente de tráfico. Ese niño, por cierto, era Mark, a quien Michael Landon adoptó tras su boda con Dodie, hijo mayor por tanto de Landon y que murió hace 6 años. Esta boda no fue bien vista por los padres del artista, y de hecho no asistieron a su boda. A raiz de esto su relación se estropeó de tal modo que Michael solo vio a su madre unas pocas veces antes de morir (su padre murió un par de años después de esta boda).

Michael y Lynn con sus hijos Leslie y Michael
En el año 1960 conoció a Lynn, y ambos se enamoraron, pero Michael no se decidía a pedir el divorcio a su esposa. De hecho, adoptaron otro hijo, y llegaron a adoptar a un tercero, pero como el divorcio estaba ya en marcha decidieron devolver al niño a la agencia. Lynn (Marjorie Lynn) tenía 26 años cuando conoció a Michael, y una hija de un matrimonio anterior (era, pues, divorciada). Aunque Landon quiso adoptar a esta niña, nunca pudo hacerlo por la negativa del padre de la niña. Lynn empezó a desesperarse porque Michael no se divorciaba de su mujer, y llegó a casarse con otro hombre para poner celoso a Michael. Al final se quedó embarazada de Landon y esto precipitó las cosas. En octubre de 1962 nació Leslie Ann Landon, en diciembre se divorció Michael, y en enero de 1963 se casó con Marjorie Lynn. Tuvieron 4 hijos.

Michael y Cindy
Veinte años después, Michael Landon se casaba con Cindy Clerico, una de las maquilladoras de la serie La casa de la pradera, que tenía 20 años menos que él. Tuvieron dos hijos. Cuando Michael Landon murió, asistieron su primera esposa y obviamente la tercera, pero no se presentó la segunda. Luego le diría a sus hijos que para ella su divorcio del actor fue como una muerte.

domingo, 18 de enero de 2015

La Casa de la Pradera (miniserie)

Charles Ingalls decide trasladarse con su mujer e hijas hacia las praderas de Kansas, donde el gobierno cede tierras a los granjeros que quieran establecerse. Deja atrás su casa en los bosques de Wisconsin así como al resto de familia (padres, hermanos, sobrinos). El viaje será complicado, y a veces incluso peligroso, pero Laura en cambio lo vivirá como una gran aventura.

En 2005 la productora Disney estrenó una nueva película basada en los libros de Laura Ingalls Wilder, en formato miniserie para televisión, y con una duración de 254 minutos. Pero en realidad yo diría que es un remake del episodio piloto que precede a la serie de tv de Michael Landon, con leves variaciones. Lo que más me llama la atención de esta versión de 2005 es la ausencia del personaje de Carrie, que sí aparece en el episodio piloto y por supuesto en los libros. No entiendo por qué lo han borrado de un plumazo aquí.

La película de Disney es visualmente muy bonita, con unos paisajes impresionantes rodados en Canadá. Pero en mi opinión no supera a la de Michael Landon. Supongo que será la nostalgia de la serie de mi infancia, o que estoy más acostumbrada a esos personajes, pero no me gustan mucho los de la versión moderna. Laura está todo el rato con la boca abierta. Ya sé que tiene que hacer el papel de una niña deslumbrada ante el descubrimiento de un nuevo mundo, pero me cansa un poco. Y no le pongo peros a la niña actriz (Kyle Chavarria), que lo hace muy bien, sino a quien le haya dado la orden de actuar así (que supongo que será el director, David L. Cunningham).

Mary (Danielle Chuchran) me cae un poco mejor, y eso que en los libros y en la serie de Landon es un personaje un poco más antipático (por marisabidilla, como se suele decir). Caroline (Erin Cottrell) ni fú ni fa. Y Charles (Cameron Bancroft) tampoco me dice mucho. Claro, es que en mi mente comparo a estos actores con Michael Landon o Karen Grassle y muy bien tienen que hacerlo los nuevos para igualarlos. Lo mismo me pasa con el señor Edwards (Gregory Sporleder), que tampoco me ha gustado mucho ahora, pero en este caso creo que es por culpa del traductor. Lo escuchas y ves al poli de Los Simpson (Mary también tiene la voz de Lisa Simpson, pero este es un personaje que me encanta). Bueno, en resumen, que los actores no me han impresionado especialmente. Son buenos, cumplen su misión, pero nada más. La película se hace un pelín larga, cosa que no recuerdo que me pasara con el episodio piloto (lo ví hace mucho tiempo, así que hablo de sensaciones que me quedaron y no de hechos objetivos).

En fin, que se ve con agrado siempre que te guste la historia y no estés continuamente comparando ambas versiones (como he hecho yo aquí, jaja). Yo la he visto ya al menos 3 veces, la última la tarde de Reyes, que me pareció una decisión muy acertada por parte de los programadores. Yo al menos pasé una buena tarde calentita en casa viendo la miniserie del tirón mientras hacía crochet.

Por último, quería comentar que hace un par de años se empezó a gestar una nueva versión de La Casa de la Pradera, pero esta vez para cine, y que tenían incluso a un director, David Gordon Green, que decía que su referencia iban a ser más los libros de Laura Ingalls que la serie de tv. Pero hace poco abandonó el proyecto y ahora hay otro director a cargo, y por lo que he leído al final me huelo que será otra peli más de televisión. Veremos cómo evoluciona la historia (si es que lo hace).

martes, 23 de diciembre de 2014

lunes, 8 de diciembre de 2014

Pioneer Girl: The Annotated Autobiography



Noticia fresca del telediario de hoy. Pronto podremos leer la verdadera historia de Laura Ingalls Wilder, pues está a punto de publicarse su libro autobiográfico, en el cual se basó para escribir más tarde su serie sobre La casa de la Pradera (me refiero a la serie de libros infantiles, no a la serie de tv del mismo nombre). La historia real es sin duda mucho más cruda que la que luego inmortalizó en sus libros, pero claro, en los libros infantiles no se podían meter ciertos temas de los que sí parece que habla en su primer libro, como por ejemplo la violencia doméstica o los abusos sexuales que sí ocurrieron en el entorno de Laura Ingalls. El libro, titulado Pioneer Girl: The Annotated Autobiography, tiene como fecha de publicación el 12 de diciembre de 2014 por la South Dakota State Historical Society. Es una edición muy completita, con fotos de los Ingalls y de sus conocidos, mapas de los sitios por los que pasaron o vivieron, imágenes de los manuscritos de Laura, etc. Lo que no sabemos es si habrá traducción al español. Ojalá que sí, porque el libro tiene una pinta genial.

Abajo está el enlace de la noticia del telediario de la 1.

Pioneer Girl: The Annotated Autobiography (vídeo)

sábado, 27 de septiembre de 2014

La muerte llama al arzobispo, de Willa Cather

Los Estados Unidos acaban de anexionarse el extenso territorio de Nuevo Méjico, y la Iglesia decide nombrar rápidamente a un representante para que ocupe el puesto de obispo. En Roma eligen a Jean Marie Latour, un párroco joven que vive en la zona de los Grandes Lagos, y que cumple las condiciones para tan duro trabajo. Ha de ser una persona relativamente joven, fuerte y sobre todo inteligente.

La acción comienza en 1851, cuando nuestro protagonista cabalgaba extraviado por algún lugar del centro de Nuevo Méjico. Un año antes había sido nombrado vicario de la región, y desde entonces estaba intentando llegar a su vicaría. El ferrocarril se había extendido desde Nueva York hasta Cincinnati, pero ahí terminaba, y nadie en Cincinnati sabía cómo llegar a Nuevo Méjico. Un año tardó en llegar a su destino, en un viaje repleto de percances, donde resultó herido en un accidente, y perdió todas sus pertenencias (excepto los libros), entre otras aventuras. Pero por fin llegó a su destino, la villa de Santa Fe. Le acompañaba el padre Joseph Vaillant, su amigo de la infancia.

Así comienza esta novela, con cierto sabor a western, que más que novela es una colección de historias que van recopilando los dos curas a lo largo de sus vidas. Unas veces son historias que les ocurren a ellos personalmente y otras son historias que les narran otros personajes que van pasando por sus vidas, mezclando hechos reales con mitos y leyendas de todo tipo. Y como en toda la obra de Willa Cather, el paisaje es sin duda el gran protagonista. Paisaje este del suroeste norteamericano que fascina a la autora pues no sólo es duro y agreste, sino que además cuenta con miles de años de historia a sus espaldas.

Catedral de Santa Fe. Foto de camerafiend
Cather usó como fuente una obra de los primeros años del siglo XX sobre la figura del padre Joseph P. Machebeuf, misionero francés que llegó acompañando al arzobispo Jean Baptiste Lamy a su destino a Santa Fe. Es decir, la historia es la misma solo que en esa primera obra el narrador es el vicario y habla sobre el primer obispo de Santa Fe, mientras que Willa Cather da el protagonismo al obispo, que se encarga de hablarnos sobre su compañero vicario. En ambas obras los dos religiosos se tienen una gran estima desde que se conocieron en el seminario en su país de origen (Francia) hasta el mismo día de sus muertes. Por lo demás hay un montón de personajes reales que aparecen en la obra de Cather, como los dos clérigos, la hermana monja del padre Vaillant, el explorador Kit Carson, el soldado Manuel Chaves, o el sacerdote Antonio José Martínez, entre otros. Y como no, se nos cuenta cómo surge la idea de plantar en medio del desierto una espectacular catedral del más puro estilo francés, la Basílica de San Francisco de Asís en Santa Fe, a cuyos pies hay una estatua del arzobispo Lamy (Latour en la novela).

En fin, qué puedo decir. Pues que me ha gustado mucho esta novelita, porque me sigue encantando Willa Cather y ese estilo tan sencillo, ordenado y nostálgico que tiene en todas sus obras (por lo menos lo que he leído hasta ahora, y van cuatro ya). De la edición de Cátedra, decir que me ha gustado mucho la introducción, con un análisis exhaustivo de la obra, la autora y todo lo que la rodea. Sin embargo, por poner una pega, diré que a la hora de leer la novela me cortaba mucho el hecho de tener que parar a cada instante a leer una nota a pie de página, porque hay muchísimas, hasta tal punto que cuando llevaba ya adelantado un buen trozo del libro tuve que empezar de nuevo a leerlo de corrido sin las notas, porque me hacía un lío enorme. Cuando acababa los capítulos leía las notas para enterarme mejor de algunos aspectos. Así que lo que se supone que es una gran ayuda para el lector a mí se me hizo un pequeño estorbo. Quitando esta peguilla de las notas, la edición de Cátedra me parece perfecta, especialmente la introducción, que me encantó (pero eso sí, la leí cuando terminé la novela, por si me desvelaba alguna cosa importante de la trama).

miércoles, 30 de julio de 2014

Hersha Parady/Alice Garvey


Esta actriz, nacida el 25 de mayo de 1945, hizo dos papeles en La casa de la pradera, al igual que le sucedió a Matthew Laborteaux (que hizo de Albert Ingalls y de Charles Ingalls niño). Bueno, pues Hersha Parady fue contratada en la tercera temporada de la serie para un papel de un solo capítulo, el de la hermana menor de Caroline, Eliza Ann Ingalls, que estaba casada con el hermano mayor de Charles Ingalls, Peter Ingalls. Este hecho sucedió en realidad, ya que dos de los hermanos Ingalls estaban casados con dos hermanas Quiner. Debió gustarle su actuación a Michael Landon porque en las tres siguientes temporadas consiguió el papel por el que es más conocida, el de Alice Garvey.

Antes había hecho teatro y había participado en pequeños papeles de series de televisión, la más conocida de las cuales era Los Walton, y fue en una obra de teatro donde la vieron dos de los actores de La casa de la pradera y quedaron tan encantados con su actuación que fueron ellos quienes la recomendaron a Michael Landon. Estos actores eran Katherine MacGregor y Richard Bull.

Alice Garvey, como muchos recordarán, era la esposa de Jonathan Garvey y madre de Andy Garvey, tan amigos de la familia Ingalls. Anteriormente había estado casada aunque estaba divorciada, pero no se lo dijo a Jonathan, y cuando este se enteró tuvieron una gran crisis. Trabajó durante agún tiempo en la oficina de correos, y también como maestra de la escuela de Walnut Grove.

Uno de los momentos más dramáticos y duros de la serie fue cuando Alice Garvey murió en el incendio de la escuela de ciegos, incendio que comenzó de forma accidental porque Albert Ingalls estaba fumando con un amigo en el sótano. Alice estaba evacuando a los niños de la escuela junto con Adam, Mary y Hester Sue cuando ya al final fue a sacar al bebé de Mary y Adam pero quedó atrapada por el fuego, y allí murió con el niño en brazos. Fue un momento trágico, porque a la muerte de los dos se sumó el drama de Mary por perder a su bebé, el otro drama de Albert por sentirse culpable de las muertes y el de Jonathan, que no podía superar la muerte de su mujer y se dio a la bebida. Pero al final todo sigue su curso y todos recuperan sus vidas gracias al apoyo de la familia y los amigos.

Para quitar un poco que hierro a este momento tan penoso de la serie diré que he tenido que ver de nuevo la famosa escena porque no creía lo que contaba Hersha Parady sobre el rodaje, y es que decía que sin darse cuenta había roto el cristal de la ventana, cuando las llamas ya la rodeaban, con la cabeza del bebé (un muñeco, claro está, no un niño), y me parece que es cierto, que le da un golpe un tanto extraño con el codo en el que descansaba la cabecita del niño. Cuenta que le gustó mucho este capítulo porque se rodó con fuego de verdad y que estaban rodeados de bomberos, y encima se iba de la serie a lo grande. Lo cierto es que la actriz estaba formando su propia familia y quería ocuparse a tiempo completo de ellos, y por eso pidió irse de la serie, y como suelen hacer en estos casos lo mejor es matar definitivamente al personaje por si se arrepiente. Estuvo casada con un productor de cine y tuvo un hijo. Actualmente sigue haciendo teatro y vive en Florida. Tiene web y facebook, por si a alguien le interesa (hace poco ha tenido una nieta preciosa de la que pone foto en su facebook):

lunes, 30 de junio de 2014

Receta: Gazpacho andaluz

Ya está aquí el verano, y ha entrado fuerte, así que nada mejor para abrir boca a la hora del almuerzo que un buen gazpachito fresquito. Hay mil formas de hacerlo, y en cada casa le dan su toque, así que no voy a decir que esta es la receta auténtica ni mucho menos, pero sí es la que yo hago desde hace años, y a mí me gusta. Alguna vez le he añadido algún ingrediente que no suelo poner sólo por probar, pero he terminado por no añadirlo otras veces, porque sí, es cierto que está bueno con cebolla o con un poco de pimiento rojo, pero yo aprendí a hacer este gazpacho con pocos ingredientes, siguiendo un viejo libro de cocina andaluza, y al final me gusta más ese sabor menos dulzón (para mi gusto personal, que no tiene por qué coincidir con el de nadie más en este planeta, la cebolla y sobre todo el pimiento rojo endulzan demasiado). Bueno, en fin, me dejo de rollos y voy al lío. Yo uso estos ingredientes:

- 1 kg de tomates rojos maduros
- 1/2 pimiento verde (de los de tipo italiano de freir)
- 1 diente de ajo
- 1 pepino no muy grande (opcional)
- Sal
- Un chorro de vinagre
- Aceite de oliva (si es virgen extra mejor)

Es muy fácil de hacer. Se pelan los tomates, el ajo y el pepino, se le quitan las semillas a los tomates y al pepino, se trocean y se echan en una jarra. Se trocea también el pimiento, y se bate todo junto un poco. Se le añade la sal al gusto (no mucha), un chorrito de vinagre al gusto también, y un buen chorro generoso de aceite de oliva. Se bate todo muy bien, y se guarda en la nevera tapado hasta que se vaya a consumir, pues mientras más fresquito esté más rico será. A mí me gusta así, espesito, para tomárselo con cuchara en un cuenco, pero la mayoría de las veces le añado agua fría para consumirlo en un vaso, y así sirve de bebida para acompañar a la comida principal. De las dos formas está delicioso.

Otra forma de hacerlo es batir todos los ingredientes sin pelar (excepto el ajo y el pepino, claro) y sin quitarle las semillas, y cuando lo tengamos hecho lo pasamos por un colador. De esta forma sale una crema finísima. Haciéndolo de las dos formas sale bien. Por favor, probad el gazpacho si nunca lo habeis hecho. Es facilísimo de hacer y sale mil veces más bueno que el de bote.
Por cierto, esta vez me dieron en la frutería un tomate unicornio. Qué mono.

martes, 27 de mayo de 2014

El abuelo, de Benito Pérez Galdós

Don Rodrigo, conde de Albrit, regresa a su pueblo, Jerusa, después de su fracasado intento de hacer fortuna en unas minas de oro en Perú. Su único hijo ha muerto, pero deja una nota diciendo que una de sus dos hijas (a las que adora) es ilegítima. Don Rodrigo intentará por todos los medios descubrir cual de las dos es su verdadera nieta para que pueda heredar sus títulos, y de paso todo su cariño.

Novela dialogada al estilo de las obras de teatro, tal como nos cuenta su autor en el prólogo, y hecho así a propósito para que el público no se aburra con grandes descripciones de paisajes o personajes, la verdad es que El abuelo es una novelita que se lee casi de una sentada, de lo amena que resulta. Toda la acción transcurre en cinco jornadas, en un pueblo imaginario llamado Jerusa, en algún lugar de la costa española, a finales del siglo XIX. Fue publicada en 1897.

Hace unos años ví la película de Garci, y me gustó mucho, pero tenía ganas de leer un clásico, y qué mejor que empezar por una gran historia sobre la lucha entre el honor y el amor. Casi me da vergüenza reconocer que he leído poquísimos clásicos españoles, y la mayoría porque me obligaban en el colegio, pero ha llegado la hora de retomar algunos. Nunca había leído nada de Pérez Galdós, y este libro por lo menos me ha encantado, lo que sin duda hará que me anime a leer más cosas de él. Me ha encantado el personaje del abuelo, tan fuera de sitio con su sentido del honor familiar mancillado, con sus aires aristocráticos tan arcaicos ya en los tiempos en que transcurren los hechos, pero tan tierno también, y sobre todo tan solo.

De todas las obras de Galdós, esta ha sido la que más veces se ha llevado al cine. He encontrado las siguientes versiones:

- La duda (1915), de Doménec Ceret.
- El abuelo (1925), de José Buchs.
- Adulterio (1943), de José Díaz Morales (película mexicana).
- El abuelo (1954), de Ramón Viñoly Barreto (película argentina, también conocida como Tormenta de odios)
- La duda (1972), de Rafael Gil.
- El abuelo (1998), de José Luis Garci.

Sin duda alguna recomiendo la lectura de esta novela, y de paso el visionado de alguna de sus versiones cinematográficas.